Diseñado específicamente para vehículos eléctricos de nueva energía (eléctricos puros/híbridos), sus aplicaciones principales abarcan la transmisión de potencia de alto voltaje (batería, inversor, motor) y la comunicación de señales de bajo voltaje (señales de control VCU/MCU/BMS, señales de comunicación de carga), siendo apto para turismos, vehículos comerciales y vehículos eléctricos especiales. El cable utiliza conductores de alto voltaje y resistentes a altas temperaturas, así como una estructura protectora multicapa, junto con terminales y accesorios de montaje de grado automotriz. Posee alta resistencia al voltaje, resistencia a las interferencias, al desgaste y al envejecimiento, y puede soportar condiciones de funcionamiento complejas como vibraciones, altas y bajas temperaturas, y contaminación por aceite durante el funcionamiento del vehículo. Es un componente clave que garantiza una salida de potencia estable y una transmisión de señal precisa para vehículos eléctricos.